No estropeemos la juventud

A menudo tengo contacto con jóvenes que están estudiando en la Universidad o Escuelas Superiores de Enseñanza. Vienen para poder trabajar en el periódico, ya sea por exigencias de la carrera (porque necesitan computar horas de prácticas y poder hacer los créditos que les requiere la asignatura) o por voluntad propia (querer hacerse un CV en el mundo laboral).

Por este motivo tenemos convenios con centros educativos y colaboramos en formar y ayudar a futuros periodistas y diseñadores gráficos. Esta actividad formativa es buena para ambas partes. Para la empresa es la oportunidad para valorar personas con inquietudes y actualizar los hábitos siempre en mutación de la gente joven. Y para los estudiantes porque tienen la oportunidad de continuar formándose y aplicar lo que han aprendido en las aulas. No estropeemos la juventud

Hoy en día no es fácil tener un empleo. Se requiere experiencia y sin empezar a trabajar no se tendría nunca. Hay que romper este círculo. De esta manera, nuestro periódico, además de informar, se siente parte de la sociedad y por tanto tiene que ayudar a mejorarla. El nuestro no es un medio que pueda mantener una gran estructura pero en los 35 años de nuestra presencia comarcal, tenemos el orgullo de decir que nunca se ha dejado de hacer esta tarea formativa. Por nuestra redacción han pasado profesionales que más tarde han triunfado en grandes medios nacionales y también en ayuntamientos, consejos comarcales, gabinetes de comunicación y otras instituciones…

 No estropeemos la juventudNadie nace enseñado. Hay que ponerse en el lugar del que comienza, que tiene miedo de equivocarse y la aprehensión de hacer cosas por primera vez. Que seguramente es el más joven del equipo y comparte trabajos con personas de larga experiencia. Pero esto no es una desventaja, sino una oportunidad que nace de la ilusión que se pone, la curiosidad por explorar nuevos horizontes y las ganas de contribuir a hacer un buen producto. Muchas veces son estos jóvenes que aportan nuevas ideas, llenas de vitalidad.

Pero esta colaboración nunca debe convertirse en una forma de explotación para tener “trabajadores mal pagados”. Las empresas que brindan la oportunidad de que la gente joven acceda a un puesto de trabajo en prácticas deben cuidarlos y valorarlos. También enseñarles cómo se aplican los conocimientos teóricos que han recibido. Y deben tener la oportunidad de aplicar y desarrollar lo que saben.

Es importantísimo que las empresas no estropeen los “aprendices” haciéndoles falsas promesas. Ofrecer los trabajos que nadie quiere hacer. Obligarles a horarios abusivos. O no reconocer lo que hacen. Hay demasiados desaprensivo que se aprovecha de la situación. Y se deben de erradicar estos malos comportamientos. Cada uno tiene su responsabilidad. Los jóvenes que llegan son “aire fresco” y el futuro de la profesión. No se deben menospreciar y merecen respeto.

Los mejores de los que hoy comienzan, serán mañana los maestros de la profesión…

Pia Prat Jorba

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Pia Prat Jorba

Directora de La Veu de L'Anoia. General Manager de Publicacions Anoia.